lunes, 21 de mayo de 2007

Comunicación: Identidad colectiva

No es un enigma decir que desde su nacimiento la comunicación ha ido planteando un molde para toda la población, haciendo cada vez mas homogénea la sociedad, creando algo tan grande como modas, tendencias, pensamientos, revoluciones, o algo tan simple y cotidiano como lo son los modismo o frases que un sin numero de personas utilizan.

Algo que todo ser humano inevitablemente se plantea es si se dejara influenciar por el medio y todo lo que este implica (comunicación, ciencias, paradigmas humanos, etc.), para así convencernos que logramos tener la capacidad de manejar todas las decisiones que han creado nuestra identidad. El panorama se nos complica cuando comenzamos a crecer y los aspectos que componen nuestra identidad nos comienzan a diferenciar unos con otros, ya sea por nuestra cultura, nuestros valores, pensamientos, limitaciones, etc.
Y esa diferenciación puede convertirse en intolerancia, prejuicios, marginación y discriminación en una primera instancia.

Es aquí cuando la comunicación toma un rol fundamental en este momento, donde logra funcionar como un mediador entre incomprensiones identitarias, donde logra que esta diferenciación comience a desaparecer cuando la comunicación se convierte en un punto de convergencia donde todos son iguales al utilizar esta.

Si tomamos como ejemplo de esto los medios de comunicación, lograremos llegar a la misma conclusión: los medios de comunicación buscan una equidad de información dentro de un grupo de personas que logran acceder a este, es decir, no rechaza a alguien por pertenecer a la cultura oriental u occidental, por tener mas valores o menos, o por tener ciertas costumbres, es decir, llega a todos sin importar la diferencia de identidades.

Sin embargo, aun cuando la comunicación logre una convergencia de identidades transformándolas en una identidad colectiva, esto solo es un aspecto, ya que la identidad consta de variadas dimensiones ya sea biológica, por género o económica entre otras.
Es importante para comprender cuanto influye la comunicación en la constitución de una identidad, el comprender en cuantas dimensiones podría influir de gran manera o tanto como la cultura, la sociedad o la época lo hacen.

martes, 24 de abril de 2007

Sin Límites Existentes

Sabemos que la globalización es capaz de reducir las distancias y eliminar fronteras, todo esto para un mayor desarrollo de la sociedad, ¿pero, es tan así?. Para lograr entender esto necesitamos saber tres conceptos claves: Estado, Nación y Gobierno. La Nación es aquello referente a un pueblo o un grupo de personas con una identidad, el Estado es el modo de organización de la nación en un determinado territorio y con un Gobierno el cual es la forma adoptada de dirigir al estado es decir a la nación. A raíz de lo anterior ¿tendrán valor alguno estos conceptos bajo el alero de la globalización? Pues bien, al momento en que se reducen las distancias gracias a la inmediatez somos capaces de realizar actividades que en otros tiempos hubiesen demorado siglos, otorgándole un punto a favor a la globalización. Junto a esto podemos afirmar que a pesar de lo íntimamente relacionados que se encuentran los términos anteriores y lo interdependiente que se hacen ver, hace 50 años han ido perdiendo terrero una frente a la otra y no precisamente en el ámbito geográfico si no que también a la existencia y valides de cada una. Es así como nace la Unión Europea, un poderoso núcleo. Al unir ambos puntos nos damos cuenta que esa inmediatez trajo consigo diversos cambios a lo antes establecido. Por que veinticinco países dejaron atrás las fronteras, crearon un mundo prácticamente igualitario para toda la población de esta supranacional, crearon una moneda, una bandera, escogieron un representante para esta unión, salieron adelante siendo siempre destacados y reconocidos en el mundo entero. Pero lo que provoca esto es la desaparición de los términos ya que se produce una especie de “fagocitación” el gobierno consume al estado y este a su vez a la nación, provocando algo tan simple como que al final no es que sea todo uno si no que dejan de existir. Un claro ejemplo de todo esto es la Unión Europea, debido a que este conjunto de países que nos dejan bastante claro que las fronteras físicas están desapareciendo y que ahora no son solo ciudadanos de un país en particular si no que también son ciudadanos de esta Unión. El sentido de pertenencia que otorga es enorme ya que tienen símbolos que logran aquello como la moneda, bandera, himno, divisa, día de Europa, además incentiva enormemente el comercio, acorta las distancias entre países, promueve la paz y prosperidad. Los estados que participan crean organismos con los cuales son capaces de delegar parte de su soberanía para poder tomar a nivel europeo decisiones de interés común. Claramente nos damos cuenta el poder que ejerce la globalización en nuestras fronteras, en nuestros estados, gobiernos y naciones, somos capaces de crear una red para el bien común, la cual otorga miles de beneficios al mundo entero, pero que conforma un gran estado poderoso que logra sobreponerse ante otros súper poderes, Tenemos que se capaces de darnos cuenta que en la actualidad recién estamos empezando con este proceso de unificación pero que en un futuro el mundo será una sola red, la cual existirá solo cuando la paz entre países vecinos reine y logremos unificarnos por el bien común.

Estado Nación y Gobierno

Podemos llenar el país de Consejos Locales de Planificación y decidir si preferimos un dispensario o arreglar las aceras, a lo mejor con eso nos conformamos, pero si las grandes decisiones se las dejamos al poder ejecutivo siempre seremos una nación sometida. Cuando nuestro ministro de educación confiesa que la educación debe politizarse, que es lo mismo que decir que el gobierno definirá su orientación se le está quitando a la nación su derecho a asumir su diversidad. Cuando se quiere controlar a las ONG´s, que es lo mismo que convertirlas en unas OG´s, se está supeditando la nación a los intereses del gobierno. El drama que vive la nación venezolana es como alcanzar capacidad de control sobre el Estado y el Gobierno. En otras palabras, como lograr una verdadera participación y un verdadero protagonismo aceptando la necesidad de representatividad. Mientras no lo logremos estamos condenados a ser dependientes de un líder carismático que hará lo que le venga en gana nacional e internacionalmente, mientras los ciudadanos que conformamos la nación nos condenamos a gritar ¡Así, así, así es que se gobierna! Yo tengo mucha fe en que la nación venezolana ha alcanzado un grado de desarrollo suficiente como para valorar su independencia y su capacidad para decidir su destino y no delegárselo a ningún líder, por muy carismático que sea. Por mucho bozal de arepas que nos pongan y por mucho que nos convenzan de que si nos callamos podremos vivir tranquilos. Ojalá no me equivoque. Andrés Matas Axpe Sábado, 8 de julio de 2006